sábado, 1 de septiembre de 2012

Juegos Olímpicos: Ceremonia de cierre


-Y, finalmente, tras cinco increíbles y bellísimos juegos, hemos acabado en este año. La próxima vez está aún lejana, quedan cuatro años, pero confiamos en que podamos seguir haciéndolos por mucho tiempo.
Tomelilla concluye así con los Juegos Olímpicos de este año.
La ceremonia es absolutamente hermosa. En la noche, la fuente de la plaza Docesutilessoplosdeviento parece brillar con luz propia. La luna llena brilla en lo alto del cielo, como si fuera un farolillo encargado de iluminar a sus hermanas las estrellas. Hay varias mesas cubiertas con manteles blancos dispuestas alrededor de la plaza, pero antes de cenar habrá un pequeño espectáculo, al igual que en la ceremonia de apertura, y los niños podremos meternos en la fuente. Aunque, claro, los padres se mostraron muy reacios a dejarnos hacer aquello.
De pronto, Tomelilla desaparece. Sin previo aviso. Suelto una exclamación ahogada, al igual que muchos otros. Pervinca está a mi lado pero, cuando trato de buscar su mano, ella la aparta, algo avergonzada. Ojalá me dejara cogerle de la mano.
Suena una especie de explosión a lo lejos, y, cuando miramos hacia el cielo, los vemos: miles de fuegos artificiales, de mil y una formas distintas, brillan en el cielo desafiando a la noche. Y, en lo alto de todos ellos, Tomelilla, majestuosa como una reina, controla esos preciosos fenómenos.
Duff se encuentra en el suelo, probablemente esperando a su momento. Y es cierto.
De pronto, Tomelilla vuelve a desaparecer, y los fuegos con ella. Supongo que el hecho de que ella volara de noche era a causa de Duff, probablemente haciendo algún tipo de magia extraña como sólo sabe hacerla él.
Ahora el que comienza a levitar es él, con una capa negra que le hace parecer un gran murciélago. Sin embargo, es como si la capa... brillase. Sí, ahora lo veo mejor: millones de destellos, como si fueran estrellas en la noche de la capa.
Duff comienza a girar y girar, cada vez a más velocidad... y los destellos de su capa se desprenden de esta como si fueran estrellas, y van a parar al cielo nocturno. Danzan en silencio durante unos momentos, y entonces algunos de esos destellos comienzan a venir hacia nosotros. ¡Son hadas!
Pequeñas y graciosas hadas, de distintos colores. Logro distinguir a Felí, a Tedemí y a Pic, pero vuelan tan rápido que es imposible. Bueno, la verdad es que Pic está algo inestable, pero es normal: todos en el pueblo sabemos de su primera impresión al volar.
Al final, todas se posan en el chorro de la fuente, y comienzan a formar una pirámide con sus cuerpecitos. Después, saltan al agua, que se ilumina con todos sus colores. Comienzan a nadar y, luego, a hacer natación sincronizada, como hicieron en el Juego Olímpico que trataba de eso.
Es un espectáculo hermoso.
Cuando ellas salen del agua, empapadas, usan sus soplos de hada para secarse entre ellas, hacen reverencias al público y dan por concluida la ceremonia.
-¡Es... preciosohermoso! -exclama Vainilla, tratando de encontrar un adjetivo que defina este espectáculo.
Y yo no lo habría dicho mejor.
-¿Habéis visto cuántos colores había? -pregunta Flox, emocionada-. ¡Más de cien tonos de cada color! ¡Increíble!
Yo miro a Vi que, como esperaba, está rehuyendo mi mirada. Oh, vamos, ¡con lo romántico que es todo esto y no puedo compartirlo con Vi! A veces me exaspera su alergia a estas cosas.
Pero, sin previo aviso, se gira, me coge la mano y planta un beso en mis labios. Abro mucho los ojos, sorprendido, pero después los cierro para responder a esa muestra de cariño.
Sí, esta podría ser de las mejores noches de mi vida.

3 comentarios:

Vuestros comentarios nos animan a seguir con el blog, ya sean comentarios positivos o críticas constructivas :) ¡Nos hace muy felices saber que muchas personas pueden estar leyendo el blog!
Muchas gracias por comentar ;D